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Sesenta y nueve...
un número...
un precio... un año... una edad...
una voluntad...
Sesenta y nueve... una forma...
un dibujo... un movimiento de líneas
curvas... un pedido...
Sesenta y nueve... una fantasía sexual...
Sesenta y nueve... tú... yo... el placer...
Sesenta y nueve veces ya hicimos 69... nunca igual...
Sesenta y nueve
horas de sabor y descubiertas...
Sesenta y nueve... el nuestro... es delirio... es hecho de gotas... lluvia...
lenguas... narices... olores...
sabores... amor...
Sesenta y nueve...
es nuestro viaje a los jugos
que nacen en nuestras
entrañas...
Sesenta y nueve... a veces comienzo...
a veces durante... a veces fin...
siempre entrega...
Sesenta y nueve pudores que tú has derrocado...
Me acuerdo de la primera vez...
Encerrada en miedos... temores... conceptos... prejuicios... en pudor...
Afectuosamente tú tomaste mis labios... invadiste mi boca...
chupaste mis
senos...
Lentamente recorriste el mismo camino hacia mi ombligo... allí te
detuviste... lamiendo... introduciendo tu lengua caliente...
Bailé y me ofrecí...
Tú me dibujabas el vientre con la lengua... las manos jugando con mis
pezones... me hiciste instinto hambriento...
Mordiscaste mis vellos... los tiraste suavemente con los dientes...
Tus manos ahora apretaban mi trasero... levantábanme para facilitar tus
besos
en mis grandes labios...
Gimiendo yo decía delirios...
decía ¡basta!... ¡penétrame, cariño!
Mi cabeza giraba... en mí surgía la gana de pesquisar tu miembro fuerte
que me tocaba las piernas, enloquecido de deseo, de ser lamido...
chupado... disfrutado con amor...
Por segundos tuve pánico... era tan reciente esta gana... este despudor...
Quise gritar mi gana... no hizo falta...
tú sabes hacer el amor...
Giraste tu cuerpo amado... ofreciste tu miembro adorado... hembra...
apenas hembra...
sólo instinto me volvió...
¡Dios! ¡Qué gusto poder saber tu gusto, engullir tu sabor!
Con cuidado recorrí este poderoso instrumento recio, de textura suave,
fina piel en su borde... sensible... fuerte...
en la medida exacta de mi
hambre de comer amor...
Tu lengua me invadía... mi boca lo engullía... bebíamos los jugos del
amor...
Saciada la sed... deseo creciente... locura presente... hicimos lluvia de
amor...
Sesenta y nueve es línea curva que en círculo aprisiona y liberta nuestro
amor. |