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Nada es más vacio de que hacer sexo:
sin energía, se consume el tiempo
Nada es más arriezgado que hacer sexo en tiempos de SIDA,
Nada es más frustrante que el vacio
del después.
¿Quién era ese hombre que hace poco
me besaba?
¿A quién dí mi saliva?
¿De quién es este aroma en mi cuerpo?
¡Ni conozco la textura de su piel!
¿De dónde ha venido?
¿A dónde irá?
¡Ni siquiera explotó dentro de mí!
Todo fue guardado en una bolsita industrialmente
concebida para recoger la exploción
del goce masculino
No mezclamos nuestros jugos
No tocamos nuestras almas
No cambiamos confidencias.
No nos embriagamos
al ver al ser amado sonreír.
Ante la tensión
Durante la busqueda del alivio
Después el baño para sacar las marcas
y el olor.
¿Dónde está el encontro?
¿Dónde está el deseo?
¿Dónde está la locura?
¿Dónde está la sensación de plenitud?
¿Dónde está la nostalgia?
¿Dónde está el miedo al adiós?
¿Dónde?
¿Dónde?
¿Dónde estaba yo?
¡Odio hacer sexo!
Leo lo que escribí y veo lo poco
que sé decir de hacer
Sexo.
Lo arido del texto
La frialdad del momento descripto
Leo el vacio
Preciso tener celos
Preciso amar a mi hombre
Adoro hacer el Amor
Octubre de 1999 |