|
Esta voz que oigo,
Y que de tan hermosa se transformó en mito,
A mí se dirige
Y ni creo...
Me pierdo en deseos
Y versos de amor.
Y esta voz que seduce,
Me canta caricias,
Despierta mi dormida excitación
Y dice en las estrellitas,
¡Ven aquí, pasión!
Dice lindamente poesías
Y tomada de emoción,
Enmudezco,
Pierdo el rumbo,
Caigo en las telas de su seducción.
Y me siento instinto,
El lugar más bonito,
Oasis y paraíso,
Agua hirviendo,
Sol caliente,
Ansia.
Quiero que un día
Él hable con voz de cama:
¡Buen día!
¡Te amo, mujer!
¡No te vayas!
15 de noviembre
de 2003
Beatriz Bianchi vertió
la poesía. |