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En la hora
del almuezo que encuentro a mi mozo.
Está satisfecho
De comida, me quiere de postre.
Y de postre, sobre la mesa me pongo, para él me expongo,
Cubierta de sueños, piel untada de deseos,
Relleno húmedo y suave.
Estimulo su apetito, revelo mi hambre.
Ah! Este hombre es mi plato principal. De él me alimento,
Me nutro me fortalezco, me vigoriso. Es refección
De Reina!
El llega libidinoso, mirada sin juicio, lleno de celo.
El llega y me estremezco.
Me evalua, pasa sus manos por mi cuerpo. Delinea mi perfil
Con su deseo.
Siento la suavidad de su toque que me aprisiona,
Entreveo el próximo paso.
Vendrán besos, supongo, cual o que, él se separa, me
Mira, me moja con crema, me prepara para el placer.
Aí, que cosa loca imaginar su boca comiéndome.
Decidido me lame la crema, hace de mis senos fresas
Rígidos y suaves, de ellos saca la crema, en mí aumenta
El placer.
Saboriando las fresas que ahora con, me alucina. Quiero
Que no pare, llego casi al delírio. Lame, chupa.
Suelto un gemido, digo su nombre, a el quiero pertenecer.
Susurra mi nombre, dice que soy de él, que adora
Comerme.
Ah! Querido, que delicia ser tu fuente de placer.
Mordisquea los senos fresas. Quiero más, quiero marcas
De que a él le pertenezco.
Imploro que disponga, quiero ver su cuerpo musculos
Enrejar.
Atiende mi pedido, se viste ahora de hambre de comerme
Sobre la mesa se coloca y entonces, plato principal y
Postre, mesa saciada, completa.
¡ambos vamos a comer!
Diciembre de 1999

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