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La pasión que mi vida gobierna,
Siempre apuntó para los extremos,
Como si sólo existiesen dos formas,
El amor o el odio,
La paz o la guerra,
La presencia o la soledad,
El cielo o el infierno,
La llegada o la partida,
El sexo o el hacer el amor,
La vida o la muerte,
La alegría o la tristeza.
Vías opuestas serán elegidas,
Una negando a otra.
Siempre tensión...
Siempre límites...
Siempre y siempre tesón...
Es…
Viví en el filo de la navaja,
La inquietud,
El goce,
El miedo,
La alegría,
La frustración,
Creyendo que no había en el medio una opción.
Conocí el trillar,
El sabor de degustar cada paso
Y descubrí que en cada cruce puedo alejarme de los extremos.
Ya escribí que odio el sexo,
Aquella performance impersonal
Donde los cuerpos son sólo carne
Y el orgasmo el punto final.
También ya conté de lo dulce que es hacer el amor,
Donde cuerpos apasionados
Expresan el sentí del alma,
Hablan
Como el corazón viviendo en los genitales.
Pues es…
El tiempo enseña,
La vida crea oportunidades,
La madurez trae una poderosa inquietud,
Y entonces todo quiero probar.
No me permito más decir suposiciones que no voy a vivir
Y no cabe más postergamientos.
Quiero lo nuevo,
Ahora vivo la novedad.
Tengo un hombre y no le pertenezco.
Soy la mujer de alguien que no es mi dueño.
Es un basta,
Arde,
Diviértete,
Entrégate,
Y di hasta un día,
Que ninguno de nosotros sabe cual será o si lo habrá.
No hacemos sexo,
No hacemos el amor.
Es un encaje de voluntades,
Un dulce acanalar
Sin riesgo de procrear,
No habrá consecuencias,
No existe compromiso,
Ni pensamos en fidelidad,
Ni en continuidad.
Nada de proyectos,
Ni tampoco añoranzas
En este caso.
Algo que no sé definir
Y ni quiero,
Pues de él nada espero,
En su vida sólo el mismo cabe.
Mujer es atavió
Y nuestro domicilio
Es la calle de la intensidad.
Bien,
Creo que encontré la definición:
Es un encuentro de personas
Cuya sintonía en la música comienza,
En la cena se consolida,
Y termina gustosamente en la cama.
El sexo no sucede.
Hacer el amor no nos define.
Y yo que solo lo opuesto vivía,
Probé por la primera vez
El exótico sabor
De no ser en el viciada,
Ni tener la morada en mi cuerpo,
No ser enamorada,
Mucho menos la mujer amada.
Hacemos pasiones sin pudor
Mientras tanto,
En una preparación especial,
Ultrapaso límites,
Mas intensa quedo,
Más hembra me hago,
Más deseo de regazo y abrazo,
Exhalo sensualidad...
Atraigo a los hombres con mi aroma
Y descubro que lo que me gusta
Es vivir un amor con compromiso.
Así,
Mientras de la novedad disfruto,
Espero a alguien
O,
Quien sabe,
Si acepto de vuelta
A mi hombre,
Que quiere conmigo ser
Nuevamente mezclado...
23 de enero de
2004
Beatriz Bianchi
vertió la poesía
Foto by Uly Riber |