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Tiene la fuerza de Sansón,
La delicadeza de un Nocturno de Chopin,
La sensualidad del Tango,
La leveza de una pluma al viento.
Guapo es mi Hombre...
Tiene brazos que me abrigan
Y también que me inmovilizan .
Sus besos me derriten.
Pues su boca es llama.
Él me enciende como brasas,
Haciendome
Hoguera, ramera, alumna
Guapo es mi Hombre...
Cuyo pecho peludo hace
El pico de mis senos si hicieran una oferta,
Y en este pecho me refriego buscando más y más excitación,
También en ese pecho me recuesto cansada,
Después de alucinar de excitación.
Guapo es mi Hombre...
Que tiene las manos tan posesivas a punto de someter.
Sometome a caricias de esas manos –
esposadas, eslabones de carne.
Él silencia mi alarma,
Me hace gemir de pasión.
Guapo es mi Hombre...
Señor de mi orgasmo.
Detonador de mis más primitivos instintos,
Dios de la vagancia que creó.
Guapo es mi Hombre...
Maestro que orquesta mi cuerpo
Con su miembro, su lengua, sus dientes, su voz
Guapo es mi Hombre...
¿Dónde reside la belleza?
¿En la forma, en los músculos, en los trazos?
¡Cual el que,
Belleza es hacerme sentir Realeza,
Hacer el Amor Nobleza,
Del sexo mi Alcatraz!
¡Ah!
¡Cómo es guapo mi Hombre!
Soy su geisha
Y quiero siempre más…
2001
Beatriz Bianchi vertió la poesía
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