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Este hacer afecto,
Modo lúdico de amar,
Descubre nuevos caminos,
Manera inusitada de uno a otro vivenciar.
Y cocinando,
Mientras la cacerola cocina los alimentos,
Nos hicimos caricias,
Gozamos...
El olor de la pimienta nos revuelta.
Cuando lejos tenemos añoranza,
Cerca la pasión nos domina.
Es que este hombre saleroso
Me hizo probar nuevos caminos.
Tiene siempre novedades,
Cremas refrescantes para excitarme,
Palpa mi cuerpo con intimidad,
Perverso me hace su puta,
Y de esto me enorgullezco.
Hoy voy a sorprenderlo
Le ofreceré ensalada de fruta después de cenar.
Ya preparé todo.
Aguardo ansiosa el timbre de la puerta sonar.
Ya corté las frutas que a él le gustan,
Me bañé y rocié mi cuerpo con perfume de manzana,
Sobre mí las frutar desparramé.
Damascos en aberturas coloqué,
Fresas con saliva pegado en mis senos,
Mi vientre será la copa del helado,
Sandeces serán bienvenidos.
Que él me coma con cuidado y voracidad,
Pues,
Con el hambre que estoy,
Cubriré su cuerpo de almíbar de chocolate
Y helado, frutas.
Cobertura serán con nuestra leche mezclados.
En esta más nueva locura,
Que es siempre una búsqueda
De más y más entrelazarnos.
17 de abril de 2004
Beatriz Bianchi vertió la poesía, gracias. |