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¿Te gusta de una mujer madura,
que no
teme ser inteligente,
pero se comporta como una frágil adolescente?
¿Te gusta de una mujer sensual,
que huela bien, que haga caricias
antes
y después del goce y se vista al estilo chic casual?
¿Te gusta de andar abrazado, correr de manos dadas, comer sándwiches
en el medio del camino?
¿Te gusta el chocolate,
aquel que se intercambia en un beso?
¿Te gusta de ser niño, acostarte en el dulce regazo, con cariños
suaves despertarte?
¿Te gusta hacer delicadezas, traer el desayuno en una bandeja,
esperar en el shopping mientras compro camisolas para las noches de
amor,
cuando soy princesa?
¿Tú quieres a alguien para transformar
sueños en realidad?
¿Tú quieres hacer el amor todos los días y que siempre sea novedad?
¿Tú quieres estar en la esquina y ya sentir nostalgia?
¿Tú quieres ser regazo, nido, amor y cariño?
¿Tú quieres risotada acompañado, andar por la playa de madrugada
contando estrellas
y diciendo promesas de amor?
Si todo esto es lo que deseas,
Ven a ser mi postre,
Que sobre la mesa,
En la cama,
En la carretera,
En la hora justa o en la errada,
Tuya seré.
Ven,
Soy tuya,
Toda desnuda,
En tus brazos viviré...
14 de diciembre de 2003
Beatriz Bianchi vertió la poesía.
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