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Entré en la vida como resultado de un hombre y una mujer que se
amaban.
Mis padres se amaron y juntos hicieron la alegría de muchas personas.
Eran personalidades distintas y marcantes. Eran pasión. Les gustaba
la música, la literatura, las artes plásticas…del alma y su
expresión.
Mi infancia fue poblada de estos ingredientes subjetivos, que
entraron de manera concreta y determinante en mí.
La música está presente en mi vida como eterno fondo musical. Y de
la música surge el amor por la danza…
La literatura es mi placer y mi lado lírico. Y de la literatura
surge la fascinación por el teatro y las películas…
Las artes plásticas componen el escenario que ratifica, cual
fundamental es lo bello. Y de las artes plásticas surge la pasión
por el color, por el trazo, por la forma, por la estética…
Todos estos alimentos impalpables, me hacen ebullición. Soy razón y
pasión.
De niña, ya me preguntaba quién era yo y lo qué pretendía. Con
personalidades tan marcantes en mi entorno, no podía ser encuadrada
en norma común.
Busqué conocerme y ser merecedora de unos padres tan especiales.
Bailando, tomé conciencia de mi cuerpo y su movimiento.
Leyendo, conocí países, épocas, pensamientos, personas, mitos,
comportamientos.
Con el teatro y con el cine, percibí la fuerza de la expresión
corporal, el énfasis de las contracciones faciales, el lenguaje de
las manos.
El contactos con las obras de Arte y con los artistas plásticos me
hizo sumergir en luces, sombras, planos, profundidades, colores.
La música me dio la capacidad de oír, concentración, placer, calma y
excitación.
De adolescente, con más preparación, continuaba preguntándome quién
era yo. Buscaba respuestas para esta pregunta y aumentaba la
necesidad de leer más, oír más, tocar más, participar más de la
vida.
¡Ah! ¡Cuánto bailé! ¡Cuánto pregunté! ¡Cuánto oí! ¡Cuánto soñé!
Más aprendía, más preguntaba. Tenía más respuestas, tenía más dudas,
Más veía, más quería ver. Continuaba insaciada mí necesidad de
conocer más y más profundamente al Hombre, la Historia, el
Pensamiento, el Sentimiento.
Viviendo esta insaciabilidad me di cuenta de la importancia de la
Justicia, la lealtad, de la fraternidad, del amor, de la Verdad.
Quijoteé por mi juventud entera. ¡Cómo es difícil ser justo y
ajusticiado! Y permanecí en el propósito de conocerme a mí misma y
de saber cómo colocar en práctica mi fe, mis valores a favor de la
Verdad y de la Justicia…mis Banderas.
Hecha de ebullición y deseo siempre creaba rumos nuevos…nuevos
Caminos, posibilidades. Inquieta, abría vías, invitaba a personas
para recorrerlas conmigo, consolidaba la conquista…cerraba un ciclo…partía
para otros descubrimientos. En este ejercicio de saborear la vida
descubrí y creé espacios, amigos, construí y destruí sueños y
oportunidades.
La madurez no me trajo saciedad.
Hoy cumplo 53 años.
Es hora del Balance General.
Haciendo un análisis del último año y de toda mi vida, sólo puedo
dar gracias.
Gracias por haber sido obsequiada con la capacidad de ver toda gama
de colores y formas, de oír los sonidos de la naturaleza y los
creados por el Hombre, de deleitarme con aromas los más sutiles y
los más agresivos, de percibir a través del tacto el trazado de los
cuerpos.
Gracias por haber podido probar el gusto de vivir.
Gracias por haber tenido los padres que tuve, el marido que elegí,
los hijos que soñé, hermanos admirables –una familia.
Gracias por tener en mi ex marido mi mejor amigo, por tener amigos
verdaderos.
Insaciable, comienzo un nuevo camino – la escritura.
Privilegiada, encuentro en Drica una también insaciable persona que
conmigo desbravaba este nuevo camino.
Esta Homepage es un sueño de dos mujeres que se encuentran para unir
todo el sentimiento y toda la vivencia de vivir la multiplicidad de
Ser Mujer.
En los últimos meses convivimos diariamente, intercambiando
confidencias, miedos, sueños, historias vividas.
En los últimos meses nos desnudamos y transformamos esta desnudez en
declaraciones de mujeres que vivieron estos años de tantas y tan
rápidos cambios.
Afirmo que este trabajo es la sumatoria de un aprendizaje que jamás
terminará – la búsqueda de nosotras mismas.
Sin duda aquí están nuestras almas desnudas, crudas y llenas de
placer y de vida.
Con nosotras están nuestros padres, nuestros hijos, nuestros amores,
nuestros amigos, la cultura que acumulamos, nuestros errores,
nuestros aciertos, nuestra férrea voluntad de vivir más y mejor.
Aquí está el homenaje a todos y a la Vida.
Aquí está nuestro agradecimiento a Dios por habernos obsequiado con
este tesoro llamado Amor.
8 de diciembre de 1999
Beatriz Bianchi vertió la poesía, gracias.
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